Evaluación de aprendizajes complejos

El reto: de evaluar para APROBAR a evaluar para APRENDER... 

¿Para qué evaluamos? ¿Cómo podemos evaluar los aprendizajes y las competencias del Siglo XXI en su complejidad? ¿Son los exámenes tradicionales suficientes para evaluar competencias? ¿Qué técnicas e instrumentos alternativos de evaluación puedo utilizar y cómo? Ya... claro... pero entonces... ¿de dónde saco la nota? Porque claro... a ver cómo le explico yo a las familias la calificación de su hijo o hija...

Por otra parte, ¿es posible convertir la evaluación en una herramienta pedagógica en manos del docente e incluso del estudiante?

 

¿Puedo ayudar a que mi alumnado aprenda de forma autónoma y significativa, regulando su proceso de aprendizaje, a través de la evaluación? 

 

¿Y cómo puedo evaluar los aprendizajes que se generan mediante metodologías como el ABP, el aprendizaje-servicio, las inteligencias múltiples, las rutinas de pensamiento o el aprendizaje cooperativo?

Y... ¿Cómo sacar partido a todas las posibilidades de las TAC a la hora de evaluar el aprendizaje?

Además, la relación entre evaluación y calificación, hasta hace poco unívoca y nítida, se hace mucho más compleja, de forma que es preciso aprender cómo integrar las nuevas herramientas y propuestas de evaluación a la hora de decidir una etiqueta numérica o verbal para la calificación. 

SON MUCHAS LAS PREGUNTAS QUE NECESITAN UNA RESPUESTA DESDE LA REFLEXIÓN Y LA CONSTRUCCIÓN CONJUNTA DE PRÁCTICAS DE EVALUACIÓN QUE PERMITAN, POCO A POCO, AVANZAR EN EL RETO DE EVALUAR PARA EL APRENDIZAJE.

QUÉ APRENDEREMOS...

Nuestra propuesta formativa te ayudará a:

  • Reflexionar sobre la evaluación y las preguntas que deben guiarla.

  • Conocer técnicas y herramientas de evaluación de aprendizajes complejos.

  • Llevar a cabo una evaluación formativa acorde con las metodologías activas.

  • Utilizar la evaluación y la autoevaluación como herramientas didácticas de primer orden que permiten al alumnado regular sus aprendizajes (APRENDER A APRENDER).

  • Vincular los criterios y estándares de evaluación con herramientas de evaluación acordes con la naturaleza de las destrezas a valorar.

  • Ponderar criterios, estándares e instrumentos de acuerdo a criterios pedagógicos para calificar con rigor y objetividad.

  • Sacar partido a las TAC y las herramientas digitales para impulsar una evaluación auténtica.

Creemos que no hay cambio real en las prácticas docentes si no se modifica la naturaleza y las formas de evaluación. 

Por ello, nuestras propuestas formativas fomentan una reflexión profunda del profesorado sobre su práctica docente evaluadora y los efectos de ésta en el alumnado y en su propia competencia profesional. Además, el profesorado conoce y aprende desde la práctica nuevos métodos e instrumentos de evaluación (rúbricas, porfolios, dianas, diarios, listas de cotejo, etc.) dirigidos a evaluar el aprendizaje competencial y significativo del alumnado.

El referente curricular a la hora de la toma de decisiones sobre técnicas e instrumentos de evaluación es otra de las claves del aprendizaje docente para una evaluación auténtica. 

La construcción de pruebas escritas que permitan evaluar aprendizajes competenciales y no únicamente contenidos o conocimientos es una destreza docente que se aborda en la formación, desde la elaboración de matrices de especificaciones a los criterios para la elección del tipo de ítems.

© Ángel Ariza Cobos 2018