Aprendizaje cooperativo: el valor educativo de la diversidad

Cada persona es única, diferente, y posee una combinación exclusiva de talentos, creencias, percepciones, valores, emociones, que la hacen singular. El aprendizaje cooperativo propone poner esa diversidad al servicio del aprendizaje a través de propuestas de trabajo con los otros. Se trata no sólo de aprender contenidos, destrezas de forma relacional, sino de crear los conocimientos con los otros, desde el respeto, la tolerancia y la empatía.

El aprendizaje de competencias fundamentales para el desarrollo personal y social, la ciudadanía activa y la inserción laboral tiene su razón de ser en el trabajo con los otros, donde se adquieren y regulan competencias fundamentales como el respeto al otro, la gestión del conflicto, la valoración de la diferencia, el trabajo en equipo, la empatía, la escucha activa, el comportamiento asertivo... 

El aprendizaje cooperativo no sólo mejora el aprendizaje curricular, sino que favorece y potencia un aprendizaje integral, un desarrollo personal y social armónico, una convivencia construida desde la comprensión profunda del otro como un ser merecedor de aprecio y respeto.

 

Al mismo tiempo, se configura como un potente antídoto para conductas como la violencia, la agresividad, el aislamiento social y el fracaso escolar

Pero implantar esta metodología de forma eficiente y paulatina es un proceso complejo, que exige el compromiso de toda la comunidad educativa, el liderazgo e impulso del equipo directivo, la formación y el apoyo a los docentes, y la implicación y colaboración de las familias

QUÉ APRENDEREMOS...

La introducción del aprendizaje cooperativo es un proceso complejo, en el que se va avanzando de forma secuencial, siempre recogiendo información sobre cómo se está viviendo el proceso. Es fundamental que se construya una visión compartida sobre las razones y los beneficios que se obtendrán trabajando de esta manera.

El aprendizaje cooperativo crea sinergias muy potentes con aproximaciones metodológicas como el Aprendizaje Basado en Proyectos o las Inteligencias Múltiples: trabajar en la integración pautada de estas metodologías resulta fundamental para ir consolidando un proceso real de innovación y mejora. 

La evaluación requiere aprendizajes por parte de los docentes sobre nuevas formas de hacer y herramientas acordes a la forma de trabajo, centradas sobre todo en los procesos y la implicación del alumnado.

 

El uso de herramientas TAC que fomenten el trabajo cooperativo fortalecerá el proceso y lo hará más motivador y significativo.

La formación para implantar en aprendizaje cooperativo las aulas de tu centro se centrará en:

  • Diagnóstico inicial: visión y punto de partida.

  • Fases de implantación del aprendizaje cooperativo: secuencia, necesidades e indicadores.

  • Aprendizaje de dinámicas y técnicas cooperativas para su implantación en el aula de forma paulatina.

  • Diseño e introducción de normas y roles en los equipos cooperativos, estableciendo criterios de calidad.

  • Elaboración de criterios inclusivos para la creación de equipos base y otras modalidades de trabajo cooperativo.

  • Selección y desarrollo de propuestas pedagógicas que potencien el trabajo cooperativo; búsqueda de sinergias con otras metodologías (ABP, IIMM, etc.).

  • Estrategias para una evaluación acorde al trabajo en cooperativo.

© Ángel Ariza Cobos 2018